La ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Villavicencio, aseguró en una entrevista con El Espectador que, tras dialogar con delegados de Estados Unidos, el gobierno concluyó que no habrá una arremetida militar de Washington contra Venezuela.
La jefa de la diplomacia colombiana lo calificó como un episodio preocupante, pero descartó que derive en una acción militar. La prioridad de Bogotá, insistió, es que la región se mantenga como una zona de paz.
Villavicencio aprovechó para marcar la línea de su política exterior hacia Caracas. “En la frontera hay una población que se siente binacional, con doble nacionalidad, que vive un tiempo en Venezuela y otro acá. Esa realidad nos obliga, en el marco de la democracia, la buena vecindad y la paz regional, a tener relaciones de Estado con todos los países porque de por medio están nuestras poblaciones”, sostuvo.
La canciller fue enfática en que romper esos lazos sería un error con consecuencias graves. Recordó que durante el gobierno anterior se interrumpieron mecanismos de cooperación, lo que, a su juicio, profundizó la pobreza y la desconexión en las zonas fronterizas. “Desde que comenzamos el gobierno hemos marcado la línea de restablecer relaciones y diálogo, y de reconstruir los instrumentos creados para eso”, afirmó.
Sobre el panorama democrático en Venezuela, Villavicencio hizo una defensa implícita de su estabilidad: “En términos generales, Venezuela tiene poderes legislativos y un gobierno, y lo que no queremos es que eso se deteriore”.